Reducir el consumo energético no depende solo de cambiar de compañía o de instalar tecnología avanzada. En la mayoría de viviendas, el mayor impacto en la factura se consigue corrigiendo hábitos diarios que pasan desapercibidos. En este artículo te explicamos, de forma práctica y realista, qué rutinas marcan la diferencia en el ahorro de luz y gas y cómo aplicarlas sin perder confort.
Por qué los hábitos influyen tanto en la factura energética
En España, el consumo doméstico de electricidad y gas está muy ligado al uso que hacemos de los electrodomésticos, la climatización y el agua caliente sanitaria. Dos hogares con la misma vivienda y la misma tarifa pueden tener diferencias de gasto de más del 30 % solo por su forma de consumir energía.
Cambiar hábitos es:
- Inmediato (no requiere inversión).
- Acumulativo (el ahorro se nota mes a mes).
- Complementario a cualquier tarifa o asesoramiento energético.
Hábitos clave para ahorrar luz en casa
Aprovecha al máximo la luz natural
Organiza las estancias y las rutinas para reducir el uso de iluminación artificial durante el día. Mantén las cortinas abiertas y evita colores oscuros en zonas de trabajo.
Elimina el consumo en stand-by
Televisores, routers antiguos, microondas o consolas siguen consumiendo aunque no se usen. Utiliza regletas con interruptor y apágalas por completo.
Usa los electrodomésticos de forma eficiente
- Lavadora y lavavajillas siempre a carga completa.
- Programas eco y temperaturas bajas.
- Evita la secadora salvo necesidad puntual.
Controla el uso del horno y la vitrocerámica
El horno es uno de los mayores consumidores eléctricos. Aprovecha el calor residual y evita abrirlo durante la cocción.
Hábitos esenciales para reducir el consumo de gas
Ajusta la temperatura de la calefacción
Cada grado de más incrementa el consumo entre un 6 % y un 8 %.
- Invierno: 19–21 °C es suficiente.
- Por la noche: baja a 17–18 °C.
Ventila de forma inteligente
Ventilar 10 minutos es suficiente. Mantener ventanas abiertas más tiempo provoca pérdidas térmicas innecesarias.
Optimiza el uso del agua caliente
- Duchas cortas en lugar de baños.
- Cierra el grifo mientras te enjabonas.
- Instala reductores de caudal si es posible.
Pequeños gestos que generan un gran ahorro
- Cocina con tapa en ollas y sartenes.
- Usa ropa adecuada en casa antes de subir la calefacción.
- Purga los radiadores una vez al año.
- Mantén filtros y quemadores limpios.
Estos gestos, combinados, pueden suponer varios cientos de euros al año.
El papel del asesoramiento energético
En AhorraentuLuz, como tu asesoría energética, no solo analizamos tarifas. Revisamos hábitos reales de consumo y los adaptamos a cada vivienda para que el ahorro sea sostenible en el tiempo, sin soluciones genéricas ni promesas irreales.
Muchas veces, antes de cambiar de compañía, el mayor margen de mejora está en cómo se usa la energía.
Conclusión
El ahorro energético empieza en casa y en el día a día. Adoptar hábitos eficientes no implica renunciar al confort, sino consumir mejor. Si a estos cambios se les suma un análisis profesional de tu situación energética, el impacto en la factura es claro y duradero.
Si quieres saber cuánto podrías ahorrar aplicando estos hábitos en tu caso concreto, en AhorraentuLuz te ayudamos a verlo con datos reales y sin compromiso.


